Vas a dejar mi libro y te vas a ir para siempre sin saber quién soy, a quién le debes todo lo que eres y lo que no eres, no te vayas, no te vayas, reconóceme siquiera un instante, págame el hecho de existir siquiera devolviéndome los noventa y nueve ejemplares de mi libro que te quedan y no te interesan, para quemarlos e ingresar definitivamente al mundo de los que olvidaron su nombre y su rostro, no me abandones así, ésta es mi última oportunidad, y por miedo a que desaparezcas para siempre pico tu curiosidad trazando estas palabras sobre un papel: Yo escribí ese libro que estás hojeando.
domingo, junio 19
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario