Entonces, la paradoja es que es mucho más fácil imaginar el fin de toda la vida en
Hay dos significados falsos de utopía.
Una es la vieja noción de imaginar una sociedad ideal, la cuál, todos sabemos, nunca será realizada.
La otra es la utopía capitalista. En el sentido de nuevos deseos perversos a los que, no sólo puedes tener acceso sino incluso, estás obligado a realizar.
La verdadera utopía surge cuando la situación no puede ser pensada, cuando no hay un camino que nos guíe a la resolución de un problema, cuando no hay coordenadas posibles que nos saquen de la pura urgencia de sobrevivir, entonces tenemos que inventar un nuevo espacio.
La utopía no es una especie de libre imaginación. La utopía es una cuestión de las más profunda urgencia. Eres forzado a imaginarlo como el único camino posible, y esto es lo que necesitamos hoy.
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