Me despertaba en mi cama por la mañana después de una fiesta cuando mi novia ya se había ido al trabajo y le pedía a dios que me diera algo
para escribir, dios, dame algo para escribir, hazme escribir, quiero escribir
un libro o un cuento o una crónica o una simple página que sea algo para
alguien como todas esas páginas que me han dado la vida, esas páginas a las que
le debo mi vida entera, que me han hecho despertar del sueño inerte en el que
flotamos todos, y releía una página que siempre me hacía llorar, que una vez
intenté leer en voz alta y no pude, y dios sabe que no hay nada como quebrarse
en la mitad de una frase y no poder más de la angustia, y le gritaba al dios verdadero
que por favor alguna vez yo pudiese escribir algo que hiciera llorar a alguien,
a la persona más sensible del planeta quizás pero no importaba de quien se
tratase, dios, déjame escribir una página, ni siquiera un libro, solo una
página que signifique algo.
lunes, mayo 13
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